La 9 la ocupan nuevos vecinos no hace una semana; la 11, ya arreglada y con protecciones luego de que haya sufrido daños en un par de ocasiones, sigue deshabitada. Hoy desalojaron a los vecinos de enfrente, los de la 56. Puta, la que vino (creo que era del jurado) y los oficiales que trajo. Ella toda indiferente, bien vestida y con un auto en el que yo podría vivir, y sus oficiales con armas que descendían desde la cintura y casi hasta el suelo. Qué putos, los apresuraban. Ni que las casas estuvieran tan fregonas. Sólo puedo decir qué bueno que dejarán estas casas y qué suerte que tienen vecinos colaboradores.
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