25/3/11

· La gente #9

 “Está muy bonita su casa, y tienen una de asma”.

Morelia: pantalla de plasma. xD

21/3/11

· Tipocerías #7

Tsudami

Ya todos deben saber sobre la catástrofe ha provocado desastres no únicamente en Japón. También deberían saber ―aunque la verdad soy bueno callando― que me gusta la naturaleza y las cosas que vienen de ella, por éso me gusta mojarme en la lluvia, tener calor cuando hace calor, frío cuando hace frío y estar desnudo cada que puedo. Pero este tsudami, como le mi elocuente y atento sobrinhijo a la plaga gris de “El día en que la Tierra se detuvo”, me tiene en una profunda disyuntiva, y es que mis principios me haría amarlo, pero otros factores me harían no hacerlo. Primero, lo que dejó al otro lado del océano, estarán bien dentro de un tiempo, pero si no se aguantan, acá hay varios cerros que pueden acogerlos en buen plan (si saben a lo que me refiero). Y por lo que miré en las fotos ―que me encanta ver fotos de catátrofes naturales―, les mando mis mejores deseos y mi madre dice “que tienen un putero de dinero”. Quizá algo contradictorio (en cuanto a lo que les digo), me enteré de que el evento movió el eje de rotación de la Tierra a una pequeña distancia aproximada de 10 centímetros que, paradójicamente, se dice que podría traer fuertes variaciones climáticas a las que les pido se presenten conmigo porque estoy cansado de ver todo tras un monitor. Por el lado bueno, se supone que el tsudami trajo peces a las costas mexicanas (mi padre es pescador, yupi; aunque ahí viene: I don't entiendo). Y parece que además de peces y a mi padre también trajo familiares (que según mi tía Alba no es lo mismo que familia). El miércoles que llegué a mi casa aquí estaba mi disque hermano (otra vez). Y sí, es la parte que me afecta de este suceso natural. Y es que suficiente tenía con las pocas horas que veía a mi disque hermana. Ahora dos, hazme el favor. Ni siquiera mi refugio por excelencia, que es la compu, puedo usar, porque mis escarmientadores hermanos se la pasan viendo videos de cómo terminar tu carrera, cómo ser buena madre o cómo mantener una relación, y en ello se llevan toda la señal. Luego, como es de familia, por su alto volumen y mi padecimiento de chismoso pasivo debo escuchar todas las cosas que dicen, que no son más interesantes que lo que habla mi madre. Por suerte, el sábado me pude escapar llendo a COMCOM. El domingo, que no tenía qué hacer y los dos regones estaban en casa, me buscaba una excusa para salir antes de que el infierno empezara (que estaban pero hechados los dos). Me dije que iba a ir con la Marita al local de las carpas y resulta que ya no vende. Claro, me avisan de todo menos de lo que deberían. ¿Por qué? Ya, universo, tomaré las señales que me has enviado desde hace un mes y me deprimiré antes de que me mates. Así que comundanos japoneses, desde mis 8 kBps, les digo: comprendo su dolor.

14/3/11

· Tipocerías #5

Soy un chismoso pasivo. Ya saben, como los fumadores involun-tarios, pero con chisme.

13/3/11

· Agujeros negros

A modo de preámbulo: en casa, o mejor dicho, en nuestro hogar (sucede en “nuestras casas” de familia) hay una serie de agujeros oscuros invisibles y comúnmente avaros que hacen que se pierda cualquier cosa de la que puedan sacar provecho, dígase papeles, ropa, objetos, o el dinero de mi madre. En honor a esta última víctima, abriré esta pequeña sección de “Agujero oscuro”, para dar cuenta de cada cosa desaparecida. Me gustaría decir que los 5 mil pesos que perdió fue lo último, pero hoy fueron otros mil (su cobro laboral). Me pregunta si tendré clases el lunes, y yo ilusionado por el repentino interés que ella tiene en su lejano hijo, le contesto que sí pero que no el viernes ni el lunes de la semana que viene. Tras ofenderme porque la organización de los días libres no coinciden con sus planes, que ni de uno de lo otro soy responsable, me dice que el viernes podrá ir con la bruja. La bruja, para que lo sepan, es un ser capaz de saber la verdad por un poco de dinero (como un detective, pero sin la investigación). Tiene visitándola desde lo de los 5 mil, y me advierte que está segura que le dirá que “fue un greñudo que usa el dinero para salir con la flaca”; la flaca, aclarando, es Maritza y con los 5 mil hubiéramos ido al carnaval de Ensenada. Suelo quejarme de que mi padre gasta mucho cuando tiene, que no es siempre pero siempre falta. Ahora saco una teoría de que escasea porque culpa de los agujeros (¿?). Y le digo a mi madre que cuando vea un montonsito de dinero me lo gastaré, “de éso a que se pierda”. Por mi cuenta, lo último que perdí fue la visa, pero como quiero renunciar al vecino país no me queda más que decirle a los agujeros que me la guarden, por si acaso.

· Tipocerías #4

Edgar hizo mucha tarea y hubo un tsunami en Japón. ¿Soy el único que ve una conexión causal?